Afecciones Pulmonares

¿De qué manera las afecciones pulmonares son evaluadas en los reclamos de beneficios de discapacidad del Seguro Social?

Vivir con una afección pulmonar ciertamente puede afectar sus actividades cotidianas y su calidad de vida, pero cuando sus síntomas comienzan a interferir con su capacidad para trabajar, es en ese momento cuando puede pensar en solicitar la Discapacidad del Seguro Social. A continuación le explicamos lo que necesita saber acerca de las afecciones pulmonares si ha estado incapacitado para trabajar y está pensando en presentar una solicitud de Discapacidad del Seguro Social o apelar una solicitud que fue rechazada recientemente.

Para comenzar, al determinar si usted cumple o no con los criterios para recibir beneficios de discapacidad, el Seguro Social evalúa todas sus afecciones, incluso las afecciones que no son graves. Por lo tanto, es fundamental que cuando solicite beneficios, enumere todas sus afecciones médicas en su solicitud, tanto físicas como mentales.

Recibimos muchas consultas de personas que tienen curiosidad por saber si deben introducir su reclamo “basándose en afecciones físicas o mentales”. Reiteramos que debe enumerar todas sus afecciones. La ley incluso exige que el Seguro Social tenga en cuenta la manera en que una afección no grave podría afectar su capacidad para funcionar en un ambiente de trabajo.

Una vez que el Seguro Social confirma que usted no está trabajando en forma competitiva y que al menos una de sus afecciones es grave, evalúa a continuación si su afección “cumple con o equivale a” los criterios establecidos en el “Libro Azul” (Blue Book), una recopilación de los trastornos y hallazgos médicos que permiten que un solicitante califique sobre la base de esos hallazgos solamente (sin considerar su capacidad funcional residual [RFC, por sus siglas en inglés], teniendo en cuenta otros factores tales como la edad, la educación y su trabajo anterior).

La Lista de afecciones pulmonares se encuentra en la categoría de “Sistema respiratorio” (Lista 3.00 Sistema respiratorio – Adultos). Las afecciones incluyen “Insuficiencia pulmonar crónica”, “Asma”, “Fibrosis quística”, “Trastornos de la respiración relacionados con el sueño” y “Trasplante pulmonar”. Cada afección mencionada tiene requisitos específicos y técnicos cuyo cumplimiento debe determinar la Administración del Seguro Social para concluir que usted está discapacitado.

A excepción de los criterios de un trasplante pulmonar, en cuyo caso se consideraría que usted estaría discapacitado durante 12 meses después del trasplante, los otros criterios son técnicos, por lo que sus registros médicos deben ser analizados cuidadosamente por un abogado del Seguro Social calificado para determinar la mejor estrategia para su caso.

Como se indica en la introducción de las afecciones enumeradas en relación con el sistema respiratorio, las afecciones mencionadas en esta sección se analizan de acuerdo con los “síntomas, señales físicas, anormalidades en pruebas de laboratorio y respuesta a un esquema de tratamiento prescrito por una fuente tratante” (3.00 A). Por lo tanto, su afección pulmonar debe quedar establecida a partir de pruebas médicas.

Sus registros médicos deben describir con suficiente precisión no solo el tratamiento que su médico ha prescrito, sino también su respuesta al tratamiento que ha sido prescrito, además de información sobre la naturaleza y la gravedad de su afección. Esto se debe a que el Seguro Social exige pruebas de que su afección existe a pesar del tratamiento prescrito. Por ejemplo, para demostrar que usted cumple con los criterios establecidos para el asma porque tiene “ataques” de asma, usted debe demostrar que tiene ataques “a pesar del tratamiento prescrito, que requieren intervención médica y que ocurren al menos una vez cada dos meses o al menos seis veces al año” (3.03B).

Por otra parte, las afecciones causadas por algunos trastornos crónicos del sistema respiratorio pueden producir pérdida irreversible de la función pulmonar como consecuencia de alteraciones de la ventilación, anormalidades del intercambio gaseoso o ambos (3.00A). El Seguro Social buscará evidencias de síntomas comunes atribuibles a estos trastornos, como disnea de esfuerzo, tos, respiración sibilante, producción de esputo, hemoptisis y dolor torácico (Id).

Por último, los criterios que intervienen en el análisis de la enfermedad pulmonar obstructiva y la enfermedad de ventilación restrictiva requieren que usted se someta a “pruebas de la función pulmonar”. Por lo tanto, cuando solicita discapacidad o apela una decisión que le negó los beneficios solicitados, es fundamental que converse con su médico para que le dé una referencia para nuevas pruebas de la función pulmonar.

Recuerde que el Seguro Social debe evaluar los efectos de la obesidad en su afección, porque la obesidad “a menudo se asocia con los trastornos del sistema respiratorio, y los trastornos de este sistema puede ser una causa importante de discapacidad en personas con obesidad” (3.00 I). Asegúrese de que su médico tome nota de su peso en sus consultas médicas, y si su médico da una opinión acerca de sus limitaciones, que esta opinión también tome en cuenta los efectos acumulativos de la obesidad.

Si su afección pulmonar no cumple con los criterios de ninguna de las afecciones que figuran en la lista, el Seguro Social determinará su “capacidad funcional residual”, que se define como lo “máximo que todavía puede hacer a pesar de sus limitaciones” (20 CFR §404.1545 (a). Al evaluar sus limitaciones físicas y mentales, el Seguro Social toma en cuenta todos sus síntomas, incluido el dolor, y evalúa todas las pruebas contenidas en el expediente de su caso. Con esto, debe determinar que usted no puede mantener su “trabajo relevante anterior” o cualquier otro trabajo “en la economía nacional”, considerando factores tales como su edad, educación y experiencia laboral.

Para demostrar que está discapacitado en relación con una asignación médica-vocacional, es esencial que vea a un médico con regularidad y que informe sus síntomas con precisión a su médico. Muchas personas que piden nuestra ayuda se asombran de que el Seguro Social haya rechazado su solicitud, pero reconocen que solo van a su médico cuando necesitan “reponer su medicamento para la presión arterial”. Su médico “debe saber” que tienen problemas subiendo escaleras y que tienen ataques de tos diariamente, pero ¿cómo puede saberlo el médico si no se lo dicen?

Si informa a su médico sobre sus síntomas de dificultades respiratorias, el médico podrá remitirlo a un especialista. Con tratamiento especializado para una afección como enfermedad pulmonar obstructiva crónica, es más probable que el Seguro Social entienda en forma apropiada la gravedad de sus síntomas y que a su vez revise su reclamo de acuerdo con los lineamientos adecuados.

Como puede ver, el proceso para calificar para recibir beneficios de Discapacidad del Seguro Social por su afección pulmonar puede ser técnico y complicado. Si sus síntomas hacen que le resulte difícil o imposible trabajar, no demore en llamar a su bufete de abogados especializados en discapacidad en el área de Chicago –Nash Disability Law– para una consulta legal gratuita hoy mismo.